Tres paradas que te hacen vivir la experiencia Sateluca completa
Si algo nos gusta a los Satelucos es darnos chance de un buen plan: consentirnos, comer rico y disfrutar con calma. El Cuadro de Santa Mónica es perfecto para eso y aquí te cuento por qué.
La experiencia arrancó en Glamour, un spot donde el descanso se convierte en ritual. Entre una limonada rosa, un Glamour drink y unos avocado toast de salmón o atún, aproveché para relajarme con un planchado de cejas y un pedicure. Todo en un ambiente cómodo y fresco que invita a quedarte. El plus es que si agendas antes de las 2 pm, la bebida va incluida, detalle que no pasa desapercibido.
La siguiente parada fue puro antojo: La Postrería. Si eres fan de lo dulce, aquí es donde tu corazón brinca. La soda italiana con fruta natural y bolitas explosivas fue un golpe de frescura, mientras que el vaso de frutas con chocolate líquido me recordó por qué este lugar se volvió tendencia. Entre frappés de red velvet y fresas con crema con toppings infinitos, el ambiente se llena de sonrisas y ganas de compartir foto tras foto.
Para cerrar, nada como algo ligero pero sabroso: Freskito Salad. Probé la ensalada de pollo teriyaki y otra de buffalo chicken con hongos, ambas servidas a lo grande. Pero lo que me atrapó fue el baguette italiano, cargado de sabor y con la opción de pedir un paquete completo con pasta y bebida por solo $10 extra. Calidad y precio en un mismo lugar.
Santa Mónica no solo es un punto de paso: es un recorrido para vivir y disfrutar. Tres lugares, tres estilos y un mismo propósito: consentirte y recordarte que en tu zona hay opciones de primera.







