La experiencia que combina barra libre, 2×1 en coctelería y un menú que sorprende a cada bocado
Entrar a Háhha Zona Azul es como abrir la puerta a un mundo donde el sushi nunca se acaba y la buena vibra está asegurada. Desde la 1 de la tarde ya puedes lanzarte directo a la barra libre de sushi por $349, una verdadera ganga para los que no nos conformamos con uno o dos rollitos. Aquí es de darle sin miedo hasta quedar satisfecho.
Lo chido de Háhha es que no se queda solo en sushi: las coctelerías están al 2×1 todos los días hasta las 10:30 pm en bebidas marcadas con la estrella amarilla de la carta.
¿Qué tal una Margarita Thai para arrancar o un Apperol St. Germain para refrescarte? La neta, cada trago está diseñado para darle sabor a la plática con los cuates.
En el menú hay joyitas que no puedes dejar pasar:
- Los kushiages de camarón con queso Philadelphia o de queso brie: explosión de sabor en un solo bocado.
- El yakimeshi pork belly, un plato gigante que te deja con sonrisa de oreja a oreja.
- El hand rolls de Makura o Salmón, un clásico que nunca falla.
- El ramen de pollo Sopa tradicional con pollo, fondo de la casa y fideo fresco acompañado de setas y bok choy que está buenísimo para las tardes frescas.
Y para los aventureros: Gyozas Negras Won Ton Relleno de cerdo vietnamita y salsa de calamar un sabor único que no te puedes perder.
Y si pensabas que solo se trataba de sushi, sorpresa: la hamburguesa de wagyu «La Háhha burger» en pan brioche, gratinada con gouda y cheddar, con aderezo de serrano y nuetra mermelada de tocino, es de esas que ponen la vara alta en la zona. Una hamburguesa de respeto, que los satelucos tenemos que presumir.
Lo mejor es que aquí no solo vienes a comer, vienes a pasarla bien. El ambiente está diseñado para arrancar de día con sushi y terminar de noche brindando con los compas en la cava. Sin duda, un spot que ya se ganó un lugar en mi lista de favoritos de Satélite.
Nota final
En estos tiempos, un lugar como Haha Zona Azul brilla no solo por lo que ofrece en la mesa, sino también por cómo se mueve en redes. Compartir estas experiencias en Instagram o TikTok es lo que hace que más satelucos se animen a probar, y eso impulsa a que negocios locales sigan creciendo y siendo parte de nuestra vida diaria. Las redes son el megáfono perfecto para que todos sepan dónde está el verdadero sabor de la zona.






